Alzad vuestros ojos
El Señor señala este simple gesto a sus discípulos, como necesario para captar lo que el había observado previamente. Alzar los ojos es el principio de la formación misionera de los discípulos y nuestra también, cuando no lo hacemos nos encerramos en nuestro mundo, el campo de observación es pequeño, no tomamos conciencia de la realidad del mundo, resultándonos este ajeno a nuestra realidad. Alzar los ojos, es tomar conciencia de la situación de necesidad que hay a nuestro alrededor, es ver a las personas como Dios la ve, necesitadas de: perdón, propósito para vida, paz. Es ver a las personas como Jesús las veía como ovejas que no tienen pastor, descarriadas, apartadas cada una andando por su propio camino. Cuando el Señor señala a los discípulos que efectúen este pequeño movimiento de su cabeza, -alzar los ojos-, les esta mostrando la extensión de un campo que es imposible cosechar solo, ninguno podría hacer el trabajo solo, Jesús les dijo esto a todos sus discípulos, fue una enseñanza que les hizo pensar que debían trabajar unidos, apoyándose, animándose unos a otros. El señor señalo la importancia de trabajar unidos para que el mundo crea, esta es una razón para ello, la extensión del trabajo. El señor señala también que debemos solicitar al dueño de los campos que envié más obreros para que la tarea sea completada. Tomar conciencia de la tarea misionera comienza por alzar los ojos y ver como el Señor ve al mundo que nos rodea.

